lun 21a. Ordinario año Par (Id=572)

Primera Lectura

Nuestro Señor Jesús será glorificado en ustedes y ustedes en él

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses
1, 1-5.11-12

Pablo, Silvano y Timoteo a la iglesia de los tesalonicenses, que es la Dios nuestro Padre y de Jesucristo, el Señor. Gracia y paz a ustedes de parte de Dios Padre y de Jesucristo, el Señor.
Hermanos, continuamente debemos dar gracias a Dios por ustedes. Es justo que así lo hagamos, porque crece su fe y aumenta el amor que todos ustedes se tienen unos a otros. Esto hace que nos sintamos orgullosos de ustedes en medio de las iglesias de Dios; orgullosos de su constancia y su fe en medio de todas las persecuciones y sufrimientos que soportan.
Todo esto es una demostración del justo juicio de Dios, que quiere hacerlos dignos de su Reino, por el que padecen.
Por eso oramos sin cesar por ustedes, para que Dios los haga dignos de su llamada y con su poder lleve a término todo buen propósito o acción inspirada por la fe. Así, el nombre de nuestro Señor Jesucristo será glorificado en ustedes, y ustedes en él, según la gracia de nuestro Dios y de Jesucristo, el Señor.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 95, 1-2a.2b-3

Cantemos la grandeza del Señor.
Annuntiate in ómnibus pópulis mirabilia Dómini


Canten al Señor un canto nuevo, que toda la tierra cante al Señor. Canten al Señor, bendigan su nombre.
Cantemos la grandeza del Señor.
Annuntiate in ómnibus pópulis mirabilia Dómini

Celebren día tras día su victoria. Propaguen su grandeza entre las naciones, sus maravillas entre todos los pueblos.
Cantemos la grandeza del Señor.
Annuntiate in ómnibus pópulis mirabilia Dómini

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor, yo las conozco y ellas me siguen.
Oves meae vocem meam audiunt, dicit Dóminus; et ego cognosco eas, et sequúntur me.
Aleluya.

Evangelio

¡Ay de ustedes, guías ciegos!

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
23, 13. 15-22

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús
a los escribas y fariseos:
"¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que cierran a los demás la puerta del Reino de los cielos! Ustedes no entran, y a los que quieren entrar, no los dejan.
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para convertir a un pagano, y cuando lo convierten lo hacen merecedor el doble más que ustedes del fuego que no se apaga!
¡Hay de ustedes, guías ciegos, que dicen: "Jurar por el santuario no compromete, pero si uno jura por el oro del santuario queda comprometido!" ¡Torpes y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el santuario que santifica el oro?
También dicen: "Jurar por el altar no compromete, pero si uno jura por la ofrenda que hay sobre él queda comprometido". ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que la santifica? Pues el que jura por el altar, jura por él y por todo lo que hay encima; el que jura por el santuario; jura por él y por quién lo habita; el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por el que está sentado en él".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]